
· Método Dorado ·
Una forma de estar con el conflicto
Marco para relacionarse con el conflicto, la incomodidad o la tensión interna con más consciencia, sin perder el centro ni desconectarse de sí.
“No podemos pedir a una persona que se regule si antes no se siente a salvo.”
— Mario Salvador

Qué es
(y qué no es)
El Método es un proceso de exploración personal y relacional. Una forma de aprender a estar con lo que ocurre, desde el cuerpo y la presencia, desde un enfoque vivo, flexible y no lineal, que se adapta a cada persona y a cada momento.
No se trata de una técnica cerrada ni un protocolo fijo, ni de un tratamiento médico. No promete resultados rápidos o soluciones universales y sobre todo no es una manera de evitar el conflicto o de “estar siempre en calma”.
El objetivo es acompañarte a volver a ti con más claridad y cuidado.
El acompañamiento suele desplegarse en tres movimientos que se entrelazan y se revisitan a lo largo del proceso:
Claridad
para dar sentido a lo que te está pasando y desde dónde lo estás viviendo.Reconexión
para volver al cuerpo, a tus necesidades y a un ritmo más propio.Despliegue
para expresar límites, presencia y coherencia en tu día a día.
Estos movimientos son orientaciones, no etapas que se superan, y no se viven de forma lineal, ni separada.
Tres movimientos
El Método Dorado es la forma de acompañar experiencias reales de conflicto que ya están presentes en la vida cotidiana de cada persona: situaciones relacionales complejas, decisiones difíciles, sobrecarga emocional o momentos de incertidumbre.
A través de este acompañamiento, se abre la posibilidad de observar con mayor claridad qué se activa internamente, de permanecer con la experiencia sin desbordarse ni apagarse, de volver al cuerpo y a sus necesidades reales y encontrar una forma más coherente de posicionarse y expresarse.
El conflicto se vive como una señal que invita a parar, escuchar y volver a una misma.
El acompañamiento se apoya en una mirada sensible al trauma, cuidando la seguridad interna, el ritmo de cada proceso y la capacidad real de sostén de cada persona evitando la presión por cambiar o resolver.
Para orientar los tres movimientos, lo acompañamos de un mapa interno en seis claves —D·O·R·A·D·O—
El Método Dorado se orienta en seis referencias internas que ayudan a detectar, observar, regular, aterrizar, distinguir y osar expresar lo que ocurre cuando aparece el conflicto.
Esta mirada bebe del enfoque humanista y gestáltico, e integra el trabajo corporal y relacional.
Un mapa interno para acompañar el proceso
¿Para qué sirve?




